martes, 14 de junio de 2011

He tardado pero sigo con mis viajes

 Hola a todos

Aunque a mí misma me parezca mentira, voy a seguir hablando de mi último viaje, osea no del último que he hecho sino del último que os estaba contando y que, por unas cosas y otras, tenía abandonado desde ¡marzo del año pasado! ¡¡¡madre mía!!!

Bueno, pues vamos a ello; si queréis refrescar la memoria lo mejor es que os veáis los links que os pongo, empezando por los prolegómenos del viaje más largo que hemos hecho y que consistió primero en un par de días en Estambul (ver aquí y aquí), luego atravesar media Turquía para ir a hacer un circuito a la Capadocia con un estupendo viaje en globo incluido, luego regresar a Estambul para coger el crucero por el Egeo (que es donde me quedé), pasar cinco días a bordo visitando un montón de sitios y finalmente otra vez de vuelta a Estambul, una noche más allí y vuelta a casa...

Pues eso, que hoy voy a empezar a contaros nuestras visitas del crucero, que como ya dije en su momento fueron algo estresantes porque te dejaban muy poco tiempo para ver los sitios y, sobre todo, para buscarte la vida para visitarlos. Como sería que la primera parada, en una isla llamada Patmos, ni siquiera llegamos a bajarnos del barco. Diréis que por qué pero os cuento y lo entenderéis: llegábamos como a las 8 de la mañana o así y a las 10 ya zarpaba el barco. Total que no nos bajamos porque ¿para qué? Si hubiéramos llegado a una hora más decente lo mismo nos habríamos dado un paseíto corto pero ¡a esas horas! Claro que supongo que tampoco habría mucho que ver por allí...

La segunda parada ya sí fue una parada en condiciones, pero por eso mismo la voy a dejar para otro post y hablaros de la tercera, que fue Kusadasi-Efeso. El nombre compuesto viene porque el puerto donde para el barco está en Kusadasi, mientras que la visita principal se hace a Éfeso, que es una antígua ciudad romana que fue bastante importante (por cierto, todo en territorio turco). Aunque lo primero que visitamos fue una casa donde dicen que estuvo la virgen María y no se qué... En fin, los que hayaís viajado un poco sabréis que hay cientos de sitios en el mundo que reciben millones de turistas porque por ahí estuvo/pasó/vivió alguien relacionado con la Biblia y demás y, la verdad, es que a una se le queda la cara de tonta porque normalmente el sitio no tiene más interés que ése, encima ni siquiera se ha demostrado que eso sea verdad y, para colmo, muchas veces el sitio no es nada bonito, con lo cual ¿para qué? En fin, cosas de la religión que nunca entenderemos los peluches.


Pero bueno, lo siguiente fue la visita a la ciudad romana de Éfeso y esto sí que es una excursión recomendable porque efectivamente se puede ver que fue una ciudad muy grande y se conserva bastante bien. Eso sí, el monumento principal, la biblioteca de Éfeso que podéis ver en la foto, no se conserva así originalmente, sino que está reconstruido, pero aún así es muy bonito y sirve para hacerse la idea de cómo sería la ciudad originalmente.

La tercera parte de la visita fue la ciudad de Kusadasi, que no tenía demasiado interés salvo quizá por las compras. Alguna cosa que otra compraron mis papis, pero como ya habían comprado en Estambul y además había que volver, pues fue poca cosa. Por cierto, la foto que ilustra el post está hecha precisamente en el puerto de Kusadasi, una foto bastante chula en la que me he metido yo por arte de Photoshop ;-)

Y con esto termino por hoy, la próxima entrega estará dedicada a otra parada del crucero (no os digo cual que ni yo mismo lo sé, según me dé) y prometo no tardar tanto tiempo en publicarlo ¿vale?

Besos de peluche y gracias por leerme

PD: Para seguir el relato de este viaje directamente pincha aquí.