martes, 13 de febrero de 2007

En el parque acuático

Quizá alguno de vosotros ya os habréis imaginado que después de los viajes acabo llena de mierda. Pues sí, sobre todo porque suelo ir colgada de la mochila de mi papi que deja en el suelo sin preocuparse de si está sucio.

La solución pasa por la lavadora, lugar adonde suelo ir después de un viaje “de los buenos”. Pero no, tranquilos, no penséis que es una experiencia traumática; de hecho es de lo más divertido. A los peluches nos encanta meternos en la lavadora. Nos lo pasamos pipa porque es como un parque acuático y una montaña rusa, todo al mismo tiempo, y encima sales limpita y reluciente.

Por cierto, sirva esta foto para presentaros a una de mis mejores amigas: Gertrudis, alias Gertru. Es una de las más mayores de la casa y la más responsable porque además de peluche cumple una función social: es un cojín. De todos modos no creáis, que es una vaca con mucha personalidad; y si no echad un vistazo a la foto de abajo…

A Gertru le encanta la música y sobre todo el de los teclados de Mecano, el Nacho Cano ése…