viernes 31 de agosto de 2007

London Again

Andaba yo despistadilla el otro día cuando vi que mi padre estaba como haciendo la maleta... ¿Cómorrrrrrr…… qué estás haciendo pecadorrrr? qué diría Chiquito de la Calzada. Entonces mi mami me dijo que fuera para allá y me contó que mi padre se iba a Londres por trabajo y que me fuera con él para cuidarle (y vigilarle, claro). Yo, ya os podéis imaginar, no me lo podía creer… ¡¡¡¡¡¡Siiiiiiii!!!!! ¡¡¡¡Otra vez de viaje!!!!! Casi me daba igual el sitio, de hecho, si habéis seguido este blog, ya sabréis que no es la primera vez que he estado en Londres. Lo bueno es que es una ciudad con tanto encanto que merece la pena volver las veces que sea; eso a pesar de los ingleses que son bastante rancios (menos mal que los osos de peluche no).

En fin, el caso es que nos dio mucha pena dejar a mami y a la peque en casa pero, para qué nos vamos a engañar, papi y yo nos fuimos para allá tan contentos y nos lo pasamos bastante bien. Eso sí, tuvimos que aguantar un peñazo de conferencias de prensa, debates y rollos así, pero al menos nos dio tiempo a dar un voltio por el centro de Londres y hacerme un par de fotos en lugares donde no me las había hecho en el anterior viaje como Picadilly Circus (la foto grande de arriba, por si hay algún despistado) y el famoso puente de la Torre de Londres (la foto de aquí al lado).

En fin, que hoy soy feliz porque he podido volver a hacer un viajecito... espero que se repita pronto. Besitos para todos.

jueves 23 de agosto de 2007

Yo sobreviví al huracán

Ahora que están hablando en todos los telediarios sobre el paso de un huracán por Mexico y la Riviera Maya que sepáis que, además de volar con Air Madrid (y llegar a mi destino) y de (casi) navegar en el Titanic II, yo también sobreviví a un huracán lo que creo, que, definitivamente, va a significar que soy gafe. Evidentemente no ha sido al huracán este de ahora ya que (por culpa de quien ya sabéis) aquí he estado todo agosto recluida en casita. En fin, el nuestro se llamaba Iván y fue allá por septiembre de 2004, en uno de mis viajes más interesantes (entre otras cosas porque era el viaje de novios de mis papis) pero del que aún no os he contado nada. Llegó cuando ya llevábamos unos días allí pasándolo a tope y me acuerdo que cuando todos nos preguntábamos si iba a llegar o se iba a desviar, una mejicana, camarera de un bar, nos dijo: “llegará o no llegará, depende de él”.

En fin, al final llegó pero de refilón y convertido en tormenta tropical, pero porque hubo suerte porque fue un huracán "de los buenos". Nosotros tuvimos que quedarnos un día más en el hotel (que pena que no hubiera sido una semana) y el mal tiempo nos estropeó un par de días con sus consiguientes excursiones. Sobre todo nos dio pena no poder bañarnos en ese paradisiaco lugar que tenéis abajo y que seguro muchos habréis visto en foto (razón por la cual mis papis se han prometido volver, ojalá que sea pronto). La foto de arriba, por cierto, era de la playa del hotel y se pueden ver las grandes olas que trajo el huracán (yo estoy en la foto pero porque me ha puesto mi papi… os lo digo porque ya sabéis que todas las fotos del blog son reales y si alguna es un montaje de fotochó yo os lo cuento –palabra de oveja-).

Vamos que sobrevivimos al huracán y no nos pasó nada. La verdad es que estábamos en un hotel muy chulo con buenos cimientos de hormigón, y eso daba tranquilidad, porque si hubiésemos estado en un sitio de ésos de cabañitas… precioso sí, pero ante un huracán… Por cierto, mis papis aún conservan una carta que les echaron por debajo de la puerta y que decía cosas como… “Con motivo del paso del huracán Iván se puede esperar el paso de una tormenta tropical con ráfagas de vientos de velocidades entre 60 y 100 kilómetros por hora, acompañados de lluvias”, “Le informamos que su habitación cuenta con una cortina anticiclónica, que puede usted cerrar en caso de que los vientos azoten los cristales de la terraza”. No pasó nada pero ¿a que acojo…?

lunes 13 de agosto de 2007

Un viaje sorpresa

Sí, ya sé que prometí que en breve iba a seguir contando mis viajes (y no, no he estado por ahí de vacaciones como vosotros, malas personas) pero, qué queréis, la pequeña Sofía nos tiene tan ocupados que hasta los peluches de la casa estamos estresados (¡qué manera de llorar y qué potencia tiene la jodía!). Pero bueno, la verdadera razón de que haya tardado tanto no es la peque sino que se me ha estropeado el ordenador (hasta a mí me pasan estas cosas) y claro, para arreglarlo necesitaba la ayuda de mi papi que no para de preparar biberones y demás con lo cual…

En fin, hablemos ya del viaje. Tal vez algunos reconozcáis el sitio, lo que pasa es que la foto no es muy buena, entre otras cosas porque el sitio estaba en obras. Los fans de Star Wars (mi papi entre ellos), deberían reconocer rápidamente el lugar porque aquí se rodó una escena de El ataque de los Clones (ver la foto de abajo)… efectivamente, es la Plaza de España de Sevilla, ese precioso lugar que lamentablemente no era tan bonito cuando estuvimos (por las obras) y encima el lorenzo pegaba de lo lindo y eso que aún no había empezado el verano de verdad.

Este fue un viaje de los de cerquita pero muy especial, porque mi papi nos llevó a mi mami y a mí de sorpresa. Nos dijo “el fin de semana no hagáis planes, sólo haced una maleta (eso para mi mami, claro) y un coche pasará a recogeros a tal hora para llevaros a…” Recuerdo como mi mami se esperaba ir al aeropuerto y se llevó la sorpresa al ver que íbamos a la estación del AVE que nos llevó a Sevilla. Allí, además de visitar esa preciosa ciudad, darnos un bañito en la piscina del hotel y pasar una poquita de caló, mi papi le regaló a mi mami un anillo de compromiso y mi mami, que no sabía dónde iba pero ya se olía la cosa, le regaló un reloj de idem… ¡ah que romántico!

Bueno, os dejo que la peque está llorando y hay que entretenerla un rato…
El lugar elegido para recrear la ciudad de la reina Amidala
es uno de los pocos aciertos de la trilogía moderna de Star Wars
que, según mi papi, no le llega ni a la suela de los talones a la antígua...